lunes, 23 de enero de 2017

¡Habemus Fiscal!, cantan los uribistas




Apenas desapareció la violencia desatada por las FARC comenzó a brillar con luz propia el segundo gran problema nacional, la corrupción, y los reflectores de la justicia comenzaron a apuntar sobre sus presuntos autores. De carambola el nombre de Álvaro Uribe y sus más cercanos volvió a ocupar los titulares, porque es indudable que su gobierno fue uno de los más corruptos de la historia, si no el que más.

En un escenario crispado por las acusaciones que van y vienen, nos topamos con el nuevo Fiscal General, Néstor Humberto Martínez Neira (NHM), quien en aplicación del refrán “escoba nueva barre bien” parece haber tomado el toro de la lucha anti-corrupción por los cuernos. Pero si miramos el asunto con detenimiento… aparecen sorpresas.

En relación con el consorcio Navelena y el contrato para la recuperación del río Magdalena, en el que Odebrecht participa en un 83 por ciento, NHM se apresuró a declarar que “no hemos encontrado corrupción” (Ver noticia). Se apresuró, sí, porque luego se vino a saber que el Banco Agrario les prestó la módica suma de 120 mil millones de pesos en diciembre de 2015, cuando ya la Superintendencia Financiera había declarado la insolvencia de Odebrecht y meses después de que su dueño, Marcelo Odebrecht, fuera condenado a 20 años de prisión.

El crédito fue recomendado por las firmas financieras de Luis Carlos Sarmiento Angulo, el mayor banquero del país, y es aquí cuando el senador Jorge Robledo se pregunta “por qué si esos deudores eran tan buenos (…) el préstamo no lo hizo algún banco de don Luis Carlos”. Y es cuando uno recuerda que Martínez Neira fue el asesor legal de cabecera de Sarmiento Angulo en sus más importantes negocios, razón por la cual se le conocía como "el hombre de Sarmiento". Y es también cuando más de un capcioso se pregunta si pudo haber sido ese el motivo de su afán en absolver a Navelena de toda culpa…

Tampoco se puede olvidar que el susodicho banquero es uno de los socios del contrato de la Ruta del Sol 2 por medio de la sociedad Episol, filial de Corficolombiana, con una participación del 33 por ciento. En días pasados NHM anunció que Odebrecht había solicitado un principio de oportunidad para colaborar con el proceso y obtener inmunidad, y que la Fiscalía lo había condicionado al pago de 11 millones de dólares, suma igual a los sobornos que esa organización criminal brasilera repartió en Colombia. Según el columnista Alberto Donadío, el principio de oportunidad implica que la Fiscalía suspende la acción penal, con lo cual estaría incurriendo en abuso de poder “al sanear un contrato viciado para que de él se pueda seguir lucrando Sarmiento Angulo. Es decir, NHM desde el cargo de Fiscal General seguiría obrando como abogado del hombre más rico del país”. (Ver columna).

El mismo principio de oportunidad está tratando de obtener Otto Bula (calanchín de Mario Uribe, primo parapolítico del expresidente), y la Fiscalía le puso como condición que debe entregar información diferente a la revelada por los dos directivos de Odebrecht que están colaborando con la justicia. ¿Y devolver la plata del soborno? No, la información de RCN dice es que Bula quiere que lo trasladen a una guarnición militar. ¿Acaso la misma donde está cómodamente recluido Santiago Uribe Vélez, acusado de múltiples homicidios y de comandar un grupo paramilitar? Amanecerá y veremos…

También despierta suspicacia el archivo de la investigación a Óscar Iván Zuluaga por el caso del hacker Andrés Sepúlveda (condenado a 10 años), pese a la prueba reina del video donde se le ve recibiendo información de inteligencia militar y diciendo “queda un mes para dar un golpe, hermano”. El asidero para su absolución se basó en que no fue Zuluaga quien firmó el contrato con el hacker, y si bien es cierto que su hijo David y el ‘asesor espiritual’ Luis Alfonso Hoyos continúan vinculados a la investigación, no queda claro por qué no hubo la misma prisa en resolver la situación de estos dos últimos, siendo que para los tres se dispone del mismo acervo probatorio.

Volviendo al caso Odebrecht, la Fiscalía le hizo la tarea a Uribe cuando recogió su acusación contra la exministra de Transporte Cecilia Álvarez (por la carretera Ocaña-Gamarra) y la citó a declarar, pero no se atrevió a hacer lo mismo con Tomás Uribe pese a que existen todas las pruebas de que se reunió en Panamá con Miguel Nule y André Rabello, representante de Odebrecht, justo por los días en que el gobierno de su padre confeccionaba la licitación para la Ruta del Sol.

Otro tema donde se ve al Fiscal General en llamativa coincidencia con Uribe es en lo relativo a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), frente a la cual parece más interesado en atravesarse que en brindar cooperación institucional para sacarla adelante. En particular, manifestó su preocupación en cuanto a que los alcances de la JEP “comprometan a una persona que ha ejercido la Presidencia”. ¿A quién se estaría refiriendo, Dios mío, a quién…? Por cierto: ¿qué puede haber de malo en que la JEP comprometa a un expresidente, si la justicia no debe tener miramientos por jerarquía o prestancia? Ah, ¿y cómo olvidar que NHM es el mismo que 29 de abril de 2015 dijo que “el expresidente Uribe es un patriota”?

Por todo lo anterior, queda la preocupante sensación de que el recién estrenado Fiscal General estuviera tratando de hacerle 'pasito' al uribismo, quizá para no dañar una eventual alianza a futuro con su jefe político, el todavía vicepresidente Germán Vargas Lleras. Así como cuando el protodiácono del Vaticano se asoma a un balcón de la plaza de San Pedro para anunciar el “habemus Papam”, hoy los uribistas parecen cantar en coro ¡habemus Fiscal!

DE REMATE: Muy conveniente la consulta popular contra la corrupción que plantea la corajuda senadora Claudia López (sobre todo para su carrera política), aunque olvida el punto nodal: si el 100 por ciento de los colombianos votara, se acabaría la corrupción electoral. Los abstencionistas son cómplices de la corrupción que tanto odian, pues con su indiferencia contribuyen a elegir a los peores. Pero esto es tema de otra columna, cuando volveremos a insistir en la inaplazable urgencia del voto obligatorio.

1 comentario:

Susana Lopez dijo...

Que esta pasando en Colombia, que encanta la corrupción? No hay quien limpie esta cadena?